«Nunca más te llamarán Desamparada, ni tu tierra se dirá más Desolada; sino que serás llamada Hefzi-bá, y tu tierra, Beulá; porque el amor de Jehová estará en ti, y tu tierra será desposada.»
Beulah es la tierra prometida de intimidad; una plataforma diseñada como una pista de aterrizaje para el último gran avivamiento antes de la venida de nuestro Señor. En un mundo digital saturado de ruido, ego y distracciones, Beulah se levanta como la tierra de la hija de Sion: el lugar donde las almas correrán para buscar Su presencia en lo secreto.
No somos una red social. Somos un santuario de Su presencia en la red. A través de Beulah, entregamos el alimento sólido que la Desposada (la Iglesia de Jesucristo de hoy) necesita:
Nuestro sello inquebrantable: Beulah es una plataforma que repudia la fama. No buscamos engrandecer el nombre, el rostro ni el ministerio de ningún ser humano. Aquí, el único nombre que brilla, reina y es exaltado, es el de JESUCRISTO.
Quienes integran el equipo pastoral, profético y apostólico de Beulah no firman un contrato laboral; se rinden a un propósito eterno. Todo ministro que opera en esta plataforma cree fervientemente, vive y defiende los siguientes pilares de nuestra fe:
I. El Señorío Absoluto de Jesucristo. Creemos que Jesucristo es el Hijo del Dios viviente, enviado al mundo por amor. Creemos en su sacrificio en la cruz, donde murió derramando su sangre, y en su resurrección literal y gloriosa al tercer día con todo poder. Él es el único camino para la salvación, la liberación y la sanidad integral de todas las almas.
II. La Trinidad Divina. Creemos en un solo Dios verdadero, que coexiste eternamente en tres personas: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Tres en uno, perfectos en unidad, propósito y deidad.
III. El Consolador y su Poder. Creemos que Jesucristo, al ascender a los cielos, no nos dejó huérfanos. Envió al Espíritu Santo, el Consolador, quien hoy convence al mundo de pecado, mora en los creyentes, los guía a toda verdad y los inviste de poder para ser testigos.
IV. La Vigencia de los Cinco Ministerios. Creemos que el diseño de Efesios 4:11 no ha caducado. Los cinco ministerios siguen plenamente vigentes, activos y son absolutamente necesarios hoy, hasta la venida del Señor, para perfeccionar a los santos: apóstoles, profetas, evangelistas (misioneros), pastores y maestros.
V. La Pasión por las Almas y el Prójimo. No somos un tribunal de condenación; somos un hospital para los heridos. Quien ministra en Beulah debe estar lleno del amor de Cristo, operando con profunda compasión por las almas perdidas, los cautivos y los quebrantados de corazón.
VI. Cero dogmas: el retorno a la verdadera ley. Rechazamos estar atados a dogmas religiosos, tradiciones vacías y doctrinas de hombres que esclavizan. Creemos que volver a la «sana doctrina» es, en esencia, volver a la verdadera ley: Jesucristo mismo y su Palabra pura.
VII. La Gran Comisión sin fronteras. Asumimos el mandato de ir y hacer discípulos a todas las naciones. Predicamos el evangelio de salvación a toda criatura.
VIII. La esperanza escatológica (Maranata). Entendemos los tiempos que vivimos. Observamos la escatología y los eventos actuales como las señales del fin, previas a la segunda venida de nuestro Señor Jesucristo en gloria y al inminente arrebatamiento de su Iglesia. Trabajamos con urgencia porque el tiempo es corto.
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